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Mostrando las entradas de octubre, 2005

Mal momento. Brainstorm...

Una vez, hace un lustro, pensé que no volvería a reír jamás. Ya no recuerdo qué tontera provocó en mí pensar tan lapidaria condena, pero hoy siento que ese perdido día realmente marcó mi última risa sincera, lo demás (quizás involuntariamente) ha sido cimentado en la amargura, el ego y una social soledad. Hasta hoy en la mañana, mientras todavía estaba esperanzadoramente ciego, disfrutaba la música atendiendo a la melodía. Bastó que se me cayera el mundo (quizás no sea para tanto, dejémoslo en que se me cayó el santo del altar) para mascar las malditas letras. "todas las promesas de mi amor se irán contigo, me olvidarás, me olvidarás...", "I miss the comfort in being sad...", "girls just wanna have fun...", "amigos para qué maldita sea..." (...) diez veces maldita la programación de radio de hoy. Por suerte los "Keepers" de Helloween a máximo volumen me sirven aun de terapia. Lo pensé bien con mi almohada/ recordé mi última gran cris

Canaventuras. Monsters Of Rock, segunda parte y final

Escribo ahora presionado por el tiempo, ya será un mes desde que estos sucesos ocurrieron, y por los acontecimientos, las Olimpiadas de Derecho en Temuco se merecen, al menos, un par de columnas en este blog. Escribo en el momento en que Megadeth toca en Santiago con la boletería agotada en un memorable show de despedida, que dará de que hablar tanto como el mismo Monsters. El relato quedó en que me aprestaba a abordar Santiago con un cúmulo de misiones para el primer día, de partida debía adquirir una entrada, pero antes Alejandro me pidió que le comprara un pasaje (ida y vuelta) a Valdivia en el Terrapuerto los Héroes, cosa que resultó infructuosa. Continué mis pasos hacia el metro Universidad de Chile para consultar en Tur Bus y Pullman Bus, pero la respuesta fue la misma; luego me apuré al Eurocentro, bajando al primer subterráneo a mano izquierda directo a The Knife para conseguir el ticket, pero para mi sorpresa (en realidad ni tanto) veo tres caras conocidas y muy valdivianas