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Mostrando las entradas con la etiqueta Familia

Lo peludo

XXVIII. Del exceso del pelo Conviene que todos los hermanos tengan bien cortado el pelo por delante y por detrás con cuanto orden se pueda, observándose lo mismo en la barba y el bigote, para que el exceso no denote vicio en el rostro. (Regla Primitiva del Temple) Lo peludo me da de tanto en tanto. Doy por descontado el pelo largo, ya que pronto serán 10 años. Me refiero al vicio en el rostro . Sinceramente, el ver mis fotos a lo largo de la última década, denota que he conservado en términos generales mi apariencia, con mínimos guiños de cambio, éstos en cómo llevo (si llevo) barba, patillas y -a veces- bigote. El asunto no es banal. De partida, "criar" una barba en mi caso requiere mucho tiempo pues -esto es bueno- tengo poco vello y no me crece tanto. Luego, porque las contadas veces que dejé crecerla hubo una premeditada intención detrás. Me refiero a continuación a ésto. Concretamente los asimilo a períodos de "liviano ascetismo", como cuando el monje se cub...

Breve Manual Para Hacerse Notar y Hacer Inolvidable Su Ceremonia De Juramento y Titulación De Abogado

Viernes 13 de marzo de 2009 Que sea un día de verano, con 33º de calor pronosticados para Santiago de Chile. Ser el único postulante de Valdivia. Ser el único licenciado de la Universidad Austral de Chile. Ser el único varón con pelo largo. Ser el único que va con sombrero. Llegar solo, sin invitados. Retirar las invitaciones el mismo día por la mañana y darse cuenta que debió llegar con los invitados y que falta media hora para el inicio de la ceremonia Llamar urgentemente a los invitados para que se apuren en llegar. Ponerse último en la hilera de postulantes antes de entrar al Salon del Pleno de la Excma. Corte Suprema. Salirse de esa cola para ir a buscar a sus papás. Que tus papás sean los últimos en entrar y quedarse sin asiento para invitados. Que al pasar lista de los postulantes descubras que estás mal ubicado y que tienes que cambiarte de puesto con una mujer que está igual de perdida que tú. Que la cámara fotográfica se le agoten las pilas. Al ir a retirar el diploma, asegúr...

¡Que no se muera!

Una vocecilla repica en mi interior de cuando en cuando desde hace más de un mes, me recuerda que tengo algo pendiente -lo cual no es novedad, ya que tengo muchas cosas en fase de tentativa- y es este blog que abandoné como si perro enfermo con un virus extraterrestre, mutante y fatal fuese. No es primera -ni será la última- vez que me pasa y que vuelvo a pedir perdón a los fieles lectores de esta página [?]. Escribo contra el tiempo, quedan pocos minutos para que se vaya el año 2008 y no quiero dejarlo partir con esta cuenta pendiente; y por lo demás espero terminar pronto de redactar estas ideas para que el año nuevo no me encuentre conectado a internet, aliendo de mi familia y de la correspondiente horabuena. Pero propongo algo, haré un compromiso con ustedes: escribiré más seguido durante el mes de enero. Y para presionarme les dejo la lista de temas sobre los que trataré dentro de los próximos treinta días: Sobre Miguel Ángel , hijo de mi prima Marisa ; de las fiestas de fin de añ...

Shhh!!!

Trato de teclear con suavidad, no escucho música, no emito ruidos. Ella intenta dormir pero no puede. Llegué a casa con ánimo de jubilado, minutos atrás había dado mi última clase como alumno ayudante, el retiro próximo es inminente y la oportunidad de hoy fue bien aprovechada. Con tintes emotivos, los alumnos me brindaron un afectuoso aplauso al final, la despedida. Al abrir la puerta noté que ella estaba ya en casa, primero, y segundo, que regalos y un gran ramo de flores adornaban la escena. ¿Qué onda? Subí y le pregunté. - "¿Qué onda? ¿estás de cumpleaños?" -ironicé-. Me dijo. - "Me hicieron regalos por cumplir los 30 años de servicio, y yo no tenía idea". O sea que, definitivamente, sí está de cumpleaños y aun sin saberlo. Le dieron aviso mientras estaba sumida en la vorágine del trabajo de siempre que le cierra los ojos y se impregna en su piel. Merecido reconocimiento de sus pares, de sus directivos, de sus jefes; aun cuando sólo aparente ser un gesto efímero...

... las vaquitas son ajenas

Las penas son de nosotros... ella ya descansa en paz. Pasó más rápido de lo que esperase cualquiera, y más fructífera de lo que cualquiera pudiese objetar. Pero no quiso compartir al final. Mi «mama» será de esas personas buenas, de esas santas involuntarias; encarnación de aquellas bondades moldeadas a fuego en rústica paz; templó sus ambiciones ajena a los abyectos fulgores de la civilidad que hoy celebramos como modernidad y progreso. Por eso no quiso compartir al final. Una docena de hermanos, un marido, cuatro hijos, diez nietos, un bisnieto. Una multiplicidad de bastones que la invitaban a apoyarse en su inevitable caída. Pero fue egoísta justo al final. Se llevó sola su dolor, con virtuso estoicismo. No quiso cómplices, ni lamentaciones. La condena de la enfermedad hubo de afrontarse en soledad. Ahora, como Dios tras el sexto día de creación, Teresa descansa tranquila. A la memoria de Teresa Maldonado Velásquez. «Remember, death is not the end, but only a transition»