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¿Se hará justicia?

Debo admitir que por estas fechas me hubiese gustado hacer un balance, a lo menos somero, de lo que trajo y quitó el 2006. Quizá este ejercicio me ayudaría a intentar sacar el, fundado, mal sabor de boca que me insta a pensar que el dos mil seis no fue un buen año para mí. Pero no lo haré, pues prefiero no recordar acá lo que no puedo, a diario, olvidar. Sin querer atentar contra la decisión anterior me detendré las siguientes líneas en dos noticias que marcarán el año que finalizó. Simplemente la muerte de Pinochet, y la muerte de Hussein. Como dice Tito Fernández acerca de los pelados y los guatones , «los dos aunque parezcan diferentes, son calcados si se miran con paciencia». Y claro, uno muere procesado, pero en la paz de su seno familiar, otro será ejecutado en la horca tras un juicio que aborrece a cualquiera que, románticamente, cree en la idea del justo proceso. Ambos fueron apoyados por los EE.UU. en su tiempo, y a ambos Washington les dio la espalda, a uno bajo la complicid...

Un par de días después.

«Pinochet tenía un lorito que todas las mañanas le decía:-QUE SE MUERA PINOCHET, QUE SE MUERA PINOCHET. Y así pasaron muchas mañanas, hasta que un día Pinochet lo envío a un convento, pasaron los meses y Pinochet lo extrañaba y lo fue a buscar, por la mañana se levantó y el lorito no decía nada, entonces Pinochet empezó a decir:-QUE SE MUERA PINOCHET, QUE SE MUERA PINOCHET y el lorito dijo:-ROGEMOS AL SEÑOR». Haber nacido en el año 1981, y estar vivo al corriente me ha traído una serie de ventajas como protagonista de la historia. Como ejemplos están: vivir la euforia por el cometa Halley el año 1986 (de lo contrario habría que esperar hasta el año 2061); recordar el coro de la canción del Mundial de México del mismo año; asimismo el jingle "Chile, la alegría ya viene" a propósito del histórico 5 de octubre de 1988; haber visto por la tele, en vivo y en directo, el Maracanazo del "Cóndor" Rojas el año 1989; acordarme que los conciertos de Rod Stewart, UB40 y el d...

Deporte Teórico Nº 7. Vivir Sin Tenis

Quizá sin siquiera darnos cuenta todos ya somos un año más viejos, gira la rueda y aparecen y desaparecen nombres y figuras en el mundo tenístico mundial, otros prevalecen, y los menos se inmortalizan. Tras el Masters Cup de Shanghai, viene un momento difícil de digerir, y es que uno se llega a acostumbrar a que siempre hay un torneo de tenis por ahí. Por ende descoloca pensar que también los jugadores tienen un período de vacaciones, por cortas que sean, y que hay un receso en los torneos, que las pilas se recargan y el show descansa, hasta el año nuevo. Mientras los profesionales están en eso, los viudos del circuito tenemos que consolarnos de alguna forma para (sobre)vivir sin tenis. Es en esos momentos en que se agradecen los partidos que hayan, desde el reciente triunfo de Federer ante Nadal en Seúl, pasando por la, cada vez mejor, Copa Argentina de Tenis, y el Masters de veteranos del Merryl Linch Tour of Champions ; para desembocar en lo único importante que resta, la final de...

...Y nada

A los 25 años: Roger Federer ya ha ganado 44 títulos en singles, 7 en dobles y US$27.056.478 en premios. Nicolás Massú ganó dos medallas olímpicas de oro en días consecutivos. Ernesto Che Guevara ya había viajado por Argentina, Chile, Perú, Colombia y Venezuela en compañía de Alberto Granados. Y además había recido el título de médico. Ronaldo de Assis Moreira (Ronaldinho) ya había ganado un campeonato del mundo, el balón de oro como mejor jugador de Europa y dos veces la elección del mejor jugador del mundo de FIFA . Newton ya había comenzado revolucionarios avances en matemáticas, óptica, física, y astronomía. Wolfang A. Mozart se casó con Constanza Weber, dejó su ciudad y se fue a vivir a Viena, donde estuvo trabajando dando clases particulares de piano y tocando su música. Y murió 10 años después, un 5 de diciembre. Kurt Cobain había cambiado la historia del rock con Nirvana y su disco Nevermind . Y murió 2 años después, un 7 de abril. Jimi Hendrix ya había cambiado para ...

Deporte Teórico Nº 6. Ni debut ni despedida

Hoy hice un gol. Hay que consignarlo, particularmente debido a que, primero, juego pocas veces "a la pelota"; y segundo, porque dentro de aquellas contadas ocasiones en que lo hago, sé que difícilmente brillaré como el crack de la cancha. Tengo asumido hace tiempo que soy malo "pa' la pelota". Comprendo que no basta correr con los bríos con que lo hago, como para ser el lateral-volante por derecha con que de chico soñaba ser (como "Mono", el número 2 de " Barrabases "). El inevitable contacto con la realidad, la decadencia de la carne, y el paso de los años, han amplificado mi alejamiento de las canchas. Si cuando niño tenía que esperar hasta casi el final para ser "pedido" para integrar alguno de los equipos; luego tampoco sirvió de mucho intentar jugar en le puesto de los poco habilidosos con los pies: como arquero tampoco satisfice mayores expectativas. Con el fútbol en retirada de nuestras pantallas, sumado a la paradoja de es...

Por una corbata

Sentí cómo es que, durante un buen tiempo, tenía severas dificultades para relajar el cuerpo y ponerme a pensar más allá de lo estrictamente vital. De modo tal que no pude, concebir una buena idea, tampoco desarrollarla ni dejarla ir. Pero... ... sucede que entre los, cada vez más frecuentes, ires y venires a San José de la Mariquina me dí cuenta que la gente me mira de otra forma; y esto puede llegar a ser shockante , no obstante tener elementos, como todo, en pro y en contra. Supongo que es correcto que quienes asisten a la oficina a realizar consultas, deseen encontrar en mí a un abogado, y por ésto estan dispuestos a tratarme en consecuencia. Un exceso paradigmático ocurrió el día viernes 20 de octubre pasado, en que una terca mujer, ya entrada en años, le consultó a mi jefe (el abogado Claudio Márquez) si podía hablar con "el abogado". No obstante atenderla como tal, tuvo don Claudio que ir a buscarme al Tribunal, porque la mujer no estaba convencida de estar frente a un...

Imperfecciones

A veces me dan ganas de creer en la suerte como factor decisivo de vida, y luego volcarme al tarot, horóscopos, cartas astrales, velas de colores, inciensos de India, Pakistán y Camboya, patas de conejo, gatos negros, sales derramadas, escaleras, espejos, pies izquierdos y demases. Así me sería más fácil agradecer o culpar de muchas cosas que me ocurren al hado. Además la metafísica existencial se reduciría a "¡ah que buena cueva!" u "¡oh que mala cueva!". No creo en la suerte, punto. Por ésto cuesta trabajo aceptar que, objetivamente, soy protagonista de un cúmulo de coincidencias que conllevan perniciosas consecuencias en mi contra. La encomienda que envié a EE.UU. no llegó a la destinataria, pues ésta cambió su direción; y aunque sé la nueva, no puedo tampoco reenviarle nada porque no regresó, como esperaba ansioso que ocurriese, al remitente, al contrario recibí un sobre ajeno, mientras que mi caja anda perdida en el caos excusatorio de la empresa de Correos Chi...