Ir al contenido principal

... Continúo

   En el mes de junio de 2010 escribí por vez última en el blog. Lo hice a medio año de la visita de Cecy a Valdivia.
   El mes pasado mi papá me llamó por teléfono porque recientemente había leído acá una entrada que escribí sobre nuestro viaje a Carretera Austral el verano del año 2000.
   Cuando escribo estas líneas hay duelo regional por el fallecimiento del profesor futronino Ramón Quichiyao, sobre quien también me tocó escribir comentando su libro "Un Camino En La Selva, Un Paso A La Libertad".
   Pololeé con Cecilia. A la distancia. Volvió a Chile nuevamente para las fiestas de fin de año el 2010. En octubre de 2011 fue mi turno de conocer Guadalajara, Jalisco; estar con ella, conocer a su familia y presenciar allí parte de los Juegos Panamericanos. Volví el 2012 en diciembre, formalizamos ante su familia nuestra relación (si no había quedado clara pese al tiempo y la insistencia). Nos decidimos a planificar y tras egresar de la universidad vino a vivir conmigo durante seis meses, entre abril y octubre de 2013, fue la prueba de fuego y resultó favorable. Regresó a México por su licenciatura la que tardó más de lo que ambos hubiésemos querido, pero en agosto de 2014 nuevamente nos pudimos abrazar, desde entonces hasta ahora hemos estado juntos.
   Hemos viajado a Buenos Aires, Bariloche, Mendoza, Cusco y Machu Picchu, Tequila, Puerto Vallarta, Yelapa, CDMX, Teotihuacán, Cancún y Chichén Itza.
   El año 2013 antes de que Cecy llegara recibí mi casa propia. Vivimos en Valdivia. Ella trabajó en la pizzería Di Barón como mesera y desde mayo de 2015 es diseñadora en el área de producción de la empresa Punto Creativo Comunicaciones. Yo dejé de trabajar en la Corporación de Asistencia Judicial en Los Lagos y en Panguipulli pasando a ser defensor penal público (licitado) en Los Lagos primero (2013) y en Valdivia en la actualidad (desde noviembre de 2014).
   Me retiré de los scouts a contar de 2016. Sigo tocando bajo, estoy bien equipado y tengo una banda con buenos amigos.
   A Cecilia le pedí matrimonio en marzo de 2015. Nos casamos en el parque Borde Río el 16 de abril de 2016.

   Hoy es martes 21 de marzo de 2017 y tengo un buen motivo para volver a escribir: preveo a alguien que algún día me va a leer.

   ps. Ví que al año 2010 anoté en mi información que no sabía manejar ni nadar y que me gustaba el tenis más que el fútbol. Aprendí a manejar, pero hay cosas que no cambian, seis años y medio después Roger Federer sigue activo, ganó el Australian Open e Indian Wells sumando 90 títulos.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ofelia

La semana pasada, el día viernes 31 de marzo de 2017, tras una muy desagradable espera que se prolongó por horas en la Clínica Alemana de Valdivia, Cecy tuvo su segunda cita con el ginecólogo, allí se le realizó una ecografía en que se determinó que la edad gestacional a la fecha era de 6 semanas y seis días, con fecha pronosticada para el parto el día 18 de noviembre de 2017.     Los días desde entonces han sido complejos para Cecy porque refiere tener muchas náuseas y malestares, ayer fueron prolongadas y se sintió realmente mal. Por la noche me pidió que me acostara junto a ella temprano, alrededor de las 21:00 horas y así lo hice. No dormimos, pensamos nombres para nuestra hija. Así: hija. En el trabajo a Cecy le dicen que nuestro bebé será una niña y yo también lo presiento, por ésto, con más convicción que presentimiento nos entregamos a buscar y elegir nombres. Ya teníamos uno consensuado y definido desde antes: Frida. Había que buscar el segundo, porque Cecy no...

La Vida Mágica Ay Sí. Vol. III

Mágica historia... A medio año (¡uf!) de la visita de Cecilia a tierra nacional echo mano en esta oportunidad a cabos sueltos en la narración. Fundamentalmente respecto a los acontecidos en Valdivia. Con éstos, y lo proyectado para el próximo volumen, la historia estará completa. Tras una noche en Santiago y dos en Buenos Aires, era turno de emprender rumbo a casa. Lo hicimos el día domingo 20 de diciembre de 2009, en medio de la vorágine que implica la época de ventas navideñas que estaba en pleno hervor. De cierto modo dichos días y los venideros no sólo fueron las vacaciones de Cecy, sino también las mías, porque traté de acomodar lo mejor posible mis compromisos laborales y académicos (tuve un juicio simplificado el lunes 21, recién llegado a Valdivia, un par de visitas a la UACh para finalizar un trabajo pendiente, una entrega de informe del Magíster y estudiar para los examenes finales del mismo) sin restarle importancia a mi huésped ni a las fiestas de fin de año. Estaba en ...